El Nombre de La Rosa - Umberto Eco

"(...) hacia la pared meridional ROMA (¡paraíso de los clásicos latinos!) e YSPANIA. (...) Entre oriente y septentrión, a lo largo de la pared, ACAIA, buena sinécdoque, como dijo Guillermo, para referirse a Grecia (...)

martes, 26 de noviembre de 2013

Petronio

(¿?, h. 20 d. J.C. - ¿?, h. 65 d. J.C.). Cayo Petronio Arbiter. Escritor latino. Pese a que sólo se conserva parte de su contenido, el Satyricon de Petronio constituye uno de los más penetrantes y sarcásticos retratos de la sociedad romana del siglo I de la era cristiana.
La práctica totalidad de los estudios coinciden en considerar que el autor del Satyricon o Satiricón fue el mismo Cayo Petronio Arbiter que vivió en Roma a comienzos de la era cristiana y al que hace referencia el historiador latino Tácito en sus Anales, única fuente fidedigna de la vida del escritor. Procedente de una familia aristocrática, Petronio fue célebre en Roma por su elegancia, su cultura y disipada vida, si bien, según Tácito, mientras desempeñó la función de gobernador de Bitinia, en la actual Turquía, y posteriormente el cargo de cónsul, llevó a cabo su cometido con eficacia y rectitud. Hacia el año 63 el emperador Nerón lo nombró su consejero en cuestiones de buen gusto, y de ahí su apelativo de arbiter elegantiae (árbitro de la elegancia).
Ciertamente esta imagen concuerda con la que cabe suponer en el autor del Satyricon, extensa obra narrativa en prosa con interpolaciones en verso, de la que sólo se conservan fragmentariamente partes de algunos de los libros que lo componían. Estructurado en forma de episodios sobre las andanzas de tres jóvenes libertinos, el libro constituye ante todo una sarcástica y con frecuencia licenciosa descripción de las costumbres de la sociedad romana, contemplada con la mirada escéptica de un observador que omite todo juicio moral. El estilo de Petronio, que alterna el latín culto y el vulgar en los diálogos según la categoría social de los personajes, contribuye a conferir al conjunto una singular atmósfera de verosimilitud.
En el año 66 de la era cristiana, condenado a muerte por Nerón que creyó que había conjurado contra él, Petronio se cortó las venas y pasó sus últimas horas en una fiesta de despedida a sus amigos. Tras él dejaba una obra que se ha considerado una de las fuentes de la novela moderna y se halla aún hoy entre las más populares de la literatura grecorromana.
Fuente: http://www.mienciclo.es.wdg.biblio.udg.mx:2048/enciclo/index.php/Petronio

Virgilio - La Eneida (PDF)




Virgilio - Las Geórgicas (PDF)




Virgilio - Las Bucólicas (PDF)




La Mosca de Virgilio

Publio Virgilio Marón, más conocido simplemente como Virgilio, es uno de los grandes autores de la literatura universal y, circunscribiéndonos a la Antigüedad Clásica de Occidente y dejando a un lado autores asiáticos, también uno de los más antiguos de los que conocemos ya no sólo su obra, sino también gran parte de su vida. De su obra cabe mencionar las Geórgicas, las Bucólicas, y por encima de todas ellas la Eneida, obra que lo hizo inmortal. Escribió muchas otras obras menores, algunas tan curiosas como un poema en el que explicaba como realizar el moretum, un aderezo muy popular en la cocina romana de su tiempo.

Pero en su biografía encontramos una anécdota especialmente curiosa. Y es que al bueno de Virgilio, al que Dante lo haría protagonizar siglos después su Divina Comedia, no se le ocurrió otra cosa que organizar un fastuoso funeral en honor de su recientemente fallecida mascota. En sus tierras, además, mandó construir un mausoleo para que reposaran los restos de su pequeña amiga. Porque era pequeña, muy pequeña: la mascota en cuyos funerales Virgilio gastó la friolera de ochocientos mil sestercios de la época, era una simple mosca. La salud mental del poeta, que ya era más que conocido en esos años, fue puesta en entredicho por propios y extraños, que sin embargo se afanaron en participar en las celebraciones fúnebres. Más que nada porque no todos los días tiene uno la oportunidad de asistir a una fiesta de tal calibre en honor de un insecto.

Virgilio, en realidad, no estaba nada loco, y todo formaba parte de un plan magistralmente trazado para burlar la legislación romana. Incluso la elección de una mosca como inquilina del mausoleo que edificó podría tomarse como una gran broma. Y es que Virgilio, que contaba con amigos en las altas esferas del gobierno romano, había sido avisado de que el triunvirato formado por Marco Antonio, César Octaviano y Marco Emilio Lépido planeaba una nueva ley por la cual se expropiarían tierras de terratenientes para ofrecérselas a soldados retirados. La ley, que finalmente fue aprobada y tras la cual todos comprendieron que Virgilio había obrado sensatamente, tenía una excepción: quedaban excluidas de la expropiación todas las tierras que fueran consideradas tierra sacra. Esa fue la función del mausoleo de la mosca de Virgilio, ni más ni menos.

Fuente: http://www.lecturalia.com/blog/2011/08/22/la-mosca-de-virgilio-y-la-arroba/

Virgilio


(Andes, actualmente Pietole, c. de Mantua, h. 70 a. J.C. - Brindes, actualmente Brindisi, Italia, 19 a. J.C.). Publio Virgilio Marón. Poeta latino. Nacido en el seno de una familia rural, sus padres le dedicaron a la carrera política y le hicieron cursar estudios de retórica en Cremona, Milán, y después en Roma. Aquí, no obstante, Virgilio prefirió frecuentar más a los poetas que el foro. Participó, pues, en el movimiento de los nuevos poetas, el más ilustre de los cuales era Catulo, y compuso entonces algunas pequeñas piezas a la manera alejandrina. De vuelta a su provincia natal (45 a.C.), donde se propuso estudiar filosofía con un griego llamado Sirón (en Napoles), compuso las Bucólicas (42-39 a. J.C.), églogas que exaltan la vida pastoral. 
Por aquel tiempo el poeta era partidario de la filosofía epicúrea y permaneció relativamente indicferente a los trastornos políticos de la época. A partir de las Geórgicas (escritas del 39 al 29 a. J.C), las ideas filosóficas de Virgilio sufrieron una transformación: sustituyó el epicureísmo y el materialismo por el neopitagorismo (existencia de un alma distinta del cuerpo, finalidad del mundo organizado por una providencia divina). Poeta nacional, Virgilio cantó a continuación a Augusto y a la grandeza romana en la Eneida (inacabada y póstuma, 19 a. J.C.). Murió durante un viaje a Grecia, en 19 a.C. 
En aquel momento, la Eneida no estaba aún terminada y el poeta había exigido que no se publicase. Augusto –cosa que debemos agradecerle– hizo caso omiso de ello y encargó a dos amigos de Virgilio, Vario y Tucca, la publicación de la epopeya. La obra de Virgilio, además de las Bucólicas, las Geórgicas y la Eneida, comprende un conjunto de piezas de juventud: epigramas y relatos a la manera alejandrina (Culex, epopeya ingenua; Siris, una fábula). 
El conjunto de estas piezas constituye lo que los críticos llaman el apéndice virgiliano. 

Las Bucólicas 
Se trata de un grupo de églogas de inspiración alejandrina (Teócrito). En la voz de pastores y boyeros, Virgilio canta, alegóricamente, al "joven dios", que simboliza a Octavio. El mundo cristiano admiró particularmente la égloga IV, algunos de cuyos versos fueron interpretados como un anuncio de la llegada del Mesías. 

Las Geórgicas
Epopeya de la vida rústica, es una obra más ambiciosa. Virigilio se inspira en Hesíodo, autor de Los trabajos y los días, a quien admiraban los poetas alejandrinos. Y, al hacerlo, piensa explotar el filón poético descubierto por Lucrecio: el arte de cantar el espectáculo del mundo. Tradicionalmente se ha sostenido que el tema de las Geórgicas pudo haber sido dictado a Virgilio por Mecenas, deseoso de impulsar –por cuenta de Octavio– una política agrícola en Italia. No parece que pueda aceptarse esta tesis. De hecho, los cuatro cantos de las Geórgicas hacen más bien pensar en una meditación poética sobre la naturaleza, tras la cual se encuentra la presencia divina (esta actitud concuerda con la transformación filosófica y religiosa de Virgilio). 

La Eneida
Está considerada unánimamente como la obra maestra de la literatura latina. La idea de escribir esta epopeya nacional parece habérsele ocurrido a Virgilio en 30-29 a.C. (poco después de la batalla de Actium). De este modo enlaza con la tradición establecida por Nevio y Ennio; pero, en lugar de orientar su obra hacia la victoria de Roma sobre Cartago (como en el caso de Nevio), Virgilio tiene por objetivo la victoria de Octavio Augusto. La historia que cuenta la Eneida, en 12 cantos, es a la vez una epopeya, unanovela de aventuras, una obra política, una historia amorosa y un relato simbólico.

Fuente: http://www.mienciclo.es.wdg.biblio.udg.mx:2048/enciclo/index.php/Virgilio

Propercio - Selección de Elegías